El Pentágono expresa preocupación por la escasez de misiles Tomahawk tras cuatro semanas de lanzamientos contra Irán en operación Furia Épica iniciada el 28 de febrero, con producción anual limitada a cientos.
Los misiles, de 1.600 km de alcance usados desde la Guerra del Golfo de 1991, agotan reservas para Oriente Medio, planteando desvío de armas destinadas a Ucrania según Washington Post, dejando zonas sensibles descubiertas.