El precio de la nafta superó los 2.000 pesos por litro en varias estaciones de servicio tras nuevos aumentos, con conductores y taxistas quejándose por el impacto en sus bolsillos y la falta de ajuste en tarifas.
En lo que va del año, el combustible aumentó un 69%, más del doble que la inflación, afectando logística y precios de productos. El diésel subió aún más, impactando transporte de mercaderías y cosecha, generando inflación de segunda ronda.
El gobierno pisa impuestos para no presionar más la inflación, dejando el aumento solo a petroleras. Comparado regionalmente, Argentina tiene nafta cara en dólares, superada solo por pocos países no productores.