Moria Casán reveló que Betiana Blum la visitó en el camarín tras ver su obra Cuestión de Género en el Metropolitan y le dio consejos no pedidos sobre dirección, texto y salida del escenario.
Casán se molestó porque quería ducharse en paz y le dijo a Blum que se ubique, que no pidió devoluciones y que si quiere dirigir vaya a otro lado; defendió a su director Nelson Valente.
Blum negó haber dado críticas y dijo que la abordaron en la calle; el panel debatió límites de sinceridad entre amigos y famosos, citando anécdotas como la de Oscar Martínez.