En Puerto Iguazú, junto al hito de la triple frontera con Brasil y Paraguay, Leo explicó cómo Misiones priorizó proteger un tercio de su superficie con parques nacionales como Iguazú, Uruguay y Península, preservando la selva subtropical frente a cultivos de soja en los países vecinos.
El río Iguazú de color té con leche desemboca en el Paraná, compartiendo riberas turísticas y un intercambio cultural con puertos, balsas y puentes como Tancredo-Neves, donde familias se entremezclan hablando portugués, guaraní y consumiendo música paraguaya y brasileña.
Desde el mirador, se aprecia la biodiversidad misionera como capital nacional, con cordón verde que conecta parques y sostiene flora, fauna y arroyos, contrastando con campos pelados al otro lado del río en Paraguay y Brasil.