El enojo supera a la esperanza como sentimiento social, contagioso como el que canalizó Milei en 2023, mientras el gobierno polariza contra el kirchnerismo y el pasado peronista para sostener su base, aunque dos de cada tres electores lo votaron positivamente en octubre. Expectativas futuras empeoran pese a recuperaciones previas, con riesgo para la reelección por rechazo activo en 50-51 puntos.
Principales problemas nacionales son bajos salarios primero, corrupción segundo, desocupación tercero y pobreza cuarto. El bolsillo domina la escena electoral como en 2023, aunque no siempre decide como en 2015 con Mauricio Macri.