Ketchikan, ubicada en la entrada sur del pasaje interior de Alaska, ofrece una red de vías fluviales por espacios naturales asombrosos y es conocida como capital del salmón, con puerto pesquero convertido en comercios y joyerías.
El recorrido muestra Creek Street, malecón en pilotes sobre arroyo con casitas de madera, centro comercial, laberinto de calles con artesanías y ruido de agua de montañas. La ciudad tiene construcciones en madera, tiendas de souvenirs, bares y gente hospitalaria.
En el Parque Nacional Tongass, formado desde 1930, destacan tótems preservados del siglo XX con detalles como sombreros, águilas y aves locales. Es un destino con maravillas naturales intactas, historia cultural y servicios para turistas.