El gobierno de India recortó drásticamente impuestos internos a naftas y diésel para frenar inflación y descontento social por cierre del Estrecho de Hormuz, que bloquea 45% del crudo importado.
Estaciones de servicio colapsan con filas kilométricas e incidentes que dejan dos víctimas fatales; la ministra Mirmala Kittsaraman impuso impuestos a exportaciones para priorizar mercado doméstico.
El 20% del comercio y gastronomía en Mumbai paralizado por desabastecimiento genera caos y pánico.