Los hutíes de Yemen amenazaron con intervenir en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán si la agresión continúa, según un comunicado traducido en vivo que denuncia la respuesta injusta de Washington y Tel Aviv a los esfuerzos diplomáticos. Este grupo chiíta, apoyado por Irán, controla la capital Sanaa y el norte de Yemen, y podría bloquear el estrecho de Bab el Mandeb, afectando el comercio global de petróleo hacia Europa y Asia.
Expertos en el programa analizaron los riesgos: los hutíes han pasado de milicia a fuerza poderosa con misiles, pero enfrentan a potencias como Estados Unidos e Israel, que podrían neutralizarlos fácilmente. Se discute el impacto en el Estrecho de Hormuz, minas iraníes y posible incursión terrestre estadounidense en la isla de Kharg, clave para el 90% de las exportaciones petroleras de Irán a China, con luna llena prevista para facilitar operaciones nocturnas con helicópteros Chinook y fuerzas Delta.
En actualización, drones iraníes impactaron el aeropuerto internacional de Kuwait, dañando radares y causando incendios cerca de tanques de combustible sin heridos reportados tras 15 ataques en 24 horas. El panel evalúa ganadores y perdedores: Irán resiste pese a pérdidas, Trump arriesga popularidad por bajas, y el descabezamiento de líderes como Ali Khamenei no acabó amenazas como Hezbollah o Hamas. Argentina, aliada de EE.UU. bajo Javier Milei, ofrece apoyo simbólico y potencial exportador de energía.
Timeline de 28 días muestra escalada desde ataques iniciales el 28 de febrero, eliminación de Khamenei, frentes en Líbano y Gaza, golpes a nucleares y energéticas, sin neutralizar programa nuclear ni misilístico iraní. Negociaciones estancadas y expansión a Yemen complican fin próximo del conflicto.