Una encuesta de Euroconsumers en 10 países revela que solo un tercio de los europeos ve a la Unión Europea como potencia militar creíble, aunque el 63% la considera potencia económica y el 60% política. Muchos critican su falta de influencia internacional real.
Casi la mitad redujo compras de productos estadounidenses por tensiones políticas y comerciales, llegando al 55% en Dinamarca. El 70% quiere respuesta a aranceles de EE.UU. y solo el 28% confía en la alianza transatlántica a largo plazo.
El escepticismo es alto en Dinamarca, Alemania, Portugal, Irlanda, Bélgica y España, donde la mitad duda de la durabilidad. La mitad propone nuevas alianzas más allá de la Casa Blanca.