Europa hace oídos sordos a Donald Trump, quien critica a aliados OTAN por no ayudar a reabrir el Estrecho de Hormuz, bloqueado por Irán. Líderes se limitan a mitigar impacto económico de la guerra.
15 países europeos, como Francia, dicen dispuestos a participar, pero sin pasos concretos. Irán permitió buques españoles por condena previa a ofensiva contra Teherán.
Trump llamó "cobardes" a OTAN y amenazó recordar inacción. Secretario general OTAN matiza, nota lentitud aliados. Alemania rechaza visión de Trump.
La guerra afecta cadenas energéticas; Europa busca sortear crisis sin implicación directa.