Tres delincuentes armados irrumpieron en un supermercado chino en zona sur del Conurbano bonaerense, golpearon a la dueña Chen Mei y empleados, exigieron caja registradora pero fueron repelidos a botellazos. Escaparon en Renault Clio sin patente con otros dos en auto; sospechan raid delictivo previo en comercio cercano al Hospital Sinoquieto.
El local, con fachada negra inusual (distinta a celeste o blanco típico), generó debate en estudio sobre "línea de protección" de mafias chinas o triadas que cobran pautas obligatorias por seguridad, familias y tráfico de personas; colores identifican clanes, no pagan voluntariamente o sufren disparos a portón.
Comercio enrejado como cárcel, con cámaras protegidas; portón se traba tras cada cliente. Vecinos conmovidos; no hay detenidos ni vehículo identificado pese cámaras. Modalidad violenta repite en kioscos orientales con autos similares.
Movil de Ailín Herrera mostró barrio transitado por colectivos 45 y 178; panel exaltado por violencia pese defensas.