La Cámara de Apelaciones de Nueva York revocó el fallo de la jueza Preska en el juicio por la expropiación de YPF, salvando a Argentina de pagar entre 16.000 y 18.000 millones de dólares a fondos buitre como Burford. El tribunal priorizó la ley de expropiación argentina sobre el estatuto societario de YPF, hundiéndo las acciones de Burford y elevando las de YPF.
Tony Aracri explicó el origen: kirchneristas regalaron el 30% de YPF a los Eskenazi vía dividendos irregulares, financiados por la empresa misma, sin inversión real. La expropiación por Kicillof disparó el riesgo país por 20 años, costando sobretasas en préstamos. Accionistas minoritarios vendieron derechos a litigar a Burford, pero el nuevo fallo los frena.
Sebastián Maril, analista de deuda soberana, detalló que es la primera victoria argentina en 11 años, aunque quedan apelaciones al CIADI, Corte Suprema y regreso a Preska. Negó influencia directa de Trump-Milei, pero destacó inserción internacional de Argentina. Gabriel Solano cuestionó la expropiación pero defendió YPF como sociedad anónima mixta con mayoría estatal, criticando vaciamiento previo por Repsol y Eskenazi.
Panel debatió rol político: intervenciones como amicus curiae de EE.UU., Italia e Israel en apelaciones paralelas. Milei celebró como "pericia jurídica" del gobierno, quitando la "espada de Damocles". Críticos recordaron error de la expropiación, pero el fallo beneficia a todos los argentinos evitando un pago equivalente a un tercio de la deuda con el FMI.