Estados Unidos despliega los buques de asalto anfibio USS Tripoli y USS New Orleans, con base en Japón, hacia el Comando Central en el Golfo Pérsico, transportando alrededor de 5000 marines de la unidad expedicionaria 31. Según el Wall Street Journal, llegarán el viernes para posicionarse en medio del conflicto, con capacidad para desembarcos en la isla de Kharg, clave para el 90% de la producción petrolera iraní.
El USS Tripoli, de 259 metros y portaaviones ligero, permite cobertura aérea con F-35 para tropas en tierra, escalando a una posible fase de guerra convencional. Esto exhibe fuerza a Irán mientras Trump anuncia tregua de cinco días, pero persisten ataques con misiles balísticos y bombas de racimo que hirieron a tres en Tel Aviv, incluyendo un chico de 10 años grave.
El experto naval Fernando Morales cuestiona el retiro del portaaviones USS Gerald Ford, supuestamente por incendio en cocina pero posiblemente dañado por ataque iraní, recordando que en guerra la verdad es esquiva como en Malvinas. Advierte riesgos de bajas en desembarco, ya que Irán retiene misiles y milicias pese declaraciones de Trump.
Panel discute estrategia de Trump: mostrar poder naval para forzar rendición, conquistar territorio como enseña Clausewitz, evitando regeneración iraní. Irán podría infligir daños con cohetes y tropas cuerpo a cuerpo, no gratis el avance terrestre.