La selección argentina derrotó 2-1 a Mauritania con goles de Enzo Fernández y Nico Paz, pero mostró un rendimiento flojo y deslucido en un partido amistoso en La Bombonera, generando preocupación a menos de tres meses del Mundial.
Lionel Messi ingresó en la segunda parte y Lionel Scaloni mostró fastidio, mientras la hinchada silbó al presidente de la AFA Claudio Tapia. Los conductores critican la elección de rivales débiles como Mauritania y Zambia.
El equipo albiceleste enfrenta autocrítica interna por la pobre actuación, con riesgo de repetir errores en partidos clave como la final ante España.
Se menciona también la lesión de Enzo Pérez o similar, pero foco en la falta de brillo pese al triunfo lógico.