Al menos 22 migrantes murieron durante un trayecto de seis días para llegar a las costas de Creta en Grecia, según guardacostas griegos.
24 supervivientes fueron rescatados en estado grave por un buque de Frontex, y dos sudaneses de 19 y 21 años fueron detenidos como posibles responsables, compareciendo en fiscalía.
Los cuerpos fueron arrojados al mar; se trata de tragedias comunes en rutas migratorias prometiendo mejor vida pero terminando en muerte.