La Unión Europea registra 19.940 muertes en carreteras en 2024, un descenso del 2% respecto al año anterior, pero el ritmo de mejora es insuficiente para metas de reducir a la mitad las víctimas para 2030 y casi cero para 2050.
Más de la mitad de las víctimas fatales ocurren en carreteras rurales por altas velocidades e infraestructura precaria. En zonas urbanas, peatones, ciclistas y motociclistas representan gran parte de los fallecidos, mientras ocupantes de vehículos siguen siendo el grupo mayoritario.
Existen disparidades entre países: algunos lideran en seguridad vial, otros tienen tasas hasta cuatro veces superiores.