Las ventas en la calle Avellaneda del barrio de Flores registraron una caída del 50% interanual debido a la baja en el consumo. Los comerciantes expresaron alarma y preocupación por la situación.
Los locales vacíos se incrementan día a día en la zona conocida como calle barata. Además, se observan pocos compradores en las calles y menos tours de compra habituales.
La caída del consumo impacta fuertemente en el comercio tradicional de la zona, generando inquietud entre los vendedores.