Un tribunal de Los Ángeles condenó a Meta a pagar 3 millones de dólares a una usuaria que demandó por daños a su salud mental causados por adicción a Instagram y YouTube desde los 6 años. La joven usó las plataformas hasta 16 horas diarias, creó más de 15 cuentas y alegó que el diseño intencional (scroll infinito, likes, filtros de belleza) la volvió adicta sin advertencias de riesgos.
Mark Zuckerberg y Adam Mosseri, CEO de Meta e Instagram, declararon en el juicio. El fallo critica el diseño adictivo de las apps, similar a tabacaleras, ignorando estudios sobre impacto en jóvenes. Se esperan 1.500 juicios más de colegios y familias afectadas.
Sebastián Lagidosky explicó que las plataformas apelarán pero deberán cambiar productos, como restricciones de edad reales con reconocimiento facial. En Argentina, educadores notan retrasos en el habla de niños por pantallas tempranas, algoritmos y falta de control parental.
Expertos como Damián Supli destacan patrones oscuros (gamificación, permanencia usuario) que profundizan problemas de salud mental en infancias, reemplazando juego grupal por solitario. Recomiendan adultos acompañen con actividades ricas, no solo limiten tiempo, sino controlen contenidos y fomenten resiliencia.