Tiago y otros tres heridos siguen luchando por su vida en el hospital Eva Perón de Merlo tras la explosión de un depósito de garrafas. Tiago se encuentra estable dentro de su cuadro crítico, y su mamá pudo verlo en terapia intensiva.
Los tres empleados de la empresa están delicados: uno perdió un pulmón y al otro intentan quitarle el respirador. La investigación avanza y reveló que rellenaban garrafas con gas barato para venderlas como de YPF, causando pérdidas de gas en un cuartito cerrado.
El depósito estuvo cerrado sábado a martes por feriado largo; el miércoles un trabajador conectó una pava eléctrica, generando chispazo por gas acumulado durante cuatro días, que transformó el lugar en una bomba.