Los 920 trabajadores de FATE en Tigre continúan la conciliación obligatoria de más de tres horas en el Ministerio de Trabajo bonaerense, con la empresa participando virtualmente por temor a incidentes. Reclaman pago de dos quincenas adeudadas, reincorporación, mantenimiento de máquinas y un proyecto de ley provincial para reabrir la fábrica y garantizar sus puestos.
Roberto, de 56 años con 23 en la empresa, y otros como Jorge relatan impotencia, bronca y depresión por el cierre. Destacan que FATE ganaba plata hasta el 25 de enero, sin quiebra ni convocatoria de acreedores, calificándolo de lockout patronal. Sobreviven con un fondo de lucha "FATE no se cierra" para comprar mercadería, priorizando familias numerosas y con enfermedades.
Reciben apoyo masivo vía mensajes en Crónica TV, comparando con cierre de 20.000 empresas en un año y medio. Critican a la empresa Madanes Quintanilla (holding con Aluar) por no pagar salarios pese a que representan menos del 3% del costo, violando la conciliación. Exigen que la Provincia intervenga para abrir la fábrica temporalmente y pasarla al dueño, preservando empleos como única fábrica de neumáticos de camión en Argentina.
La Nación fue pasiva; ahora la pelota está en la Legislatura bonaerense con proyecto de abogados constitucionalistas. Roberto enfatiza responsabilidad social del patrón ante mil familias afectadas, rechazando indemnizaciones: quieren trabajar. La entrevista concluye con expectativa en la negociación, esperando noticias positivas.