El profesor de educación física llevó a Joyería El Tazador un reloj Piaget con cuadrante de cerámica, brillantes y malla personalizada en oro blanco, junto a una gargantilla de los años 50 con piedras de excelente corte y color, para cotizarlos y financiar refacciones en la casa de su madrina ante la suba de precios.
Los tasadores destacaron que la malla corta del reloj limita su reventa al ser personalizada e imposible de modificar, y el broche de seguridad de la gargantilla asegura su valor de mercado. Cotizaron ambas piezas en 7.500.000 pesos, pagaderos en pesos, dólares o transferencia.
El profesor pidió extender la oferta pero fue rechazado por el tema de la malla corta. Decidió no vender por el momento y seguir buscando mejores cotizaciones, aunque reconoció que fue la mejor oferta hasta ahora. Se retiró agradeciendo y dejando en claro que lo considerará.