Un sindicato local de plomeros y fontaneros pintó el río Chicago de verde para celebrar San Patricio usando 18 kilos de tinte natural biodegradable de origen vegetal.
El tinte dura solo un par de horas y se diluye; la tradición accidental empezó en 1962 rastreando fugas en alcantarillas.
En 2026 el río volvió a teñirse manteniendo la costumbre anual.