La Plaza de Mayo se llenó de miles de personas el 24 de marzo para recordar los 50 años del golpe de 1976 y los 30.000 desaparecidos durante la dictadura.
La conductora describe la marcha como un reencuentro alegre con cantos de "volveremos", destacando la presencia de jóvenes y niños, como una nena de 10 años que pidió ir con su madre.
Los participantes transmiten memoria intergeneracional para que en 50 años más las nuevas generaciones sigan custodiando la historia y eviten repeticiones.
Se vincula el recuerdo con la resistencia actual contra políticas que relativizan el terrorismo de Estado, comparando puntos económicos en común entre la dictadura y el gobierno actual como el industricidio.