Las panaderías enfrentan una caída del 15% en el consumo de pan desde inicio del año, con clientes comprando menos cantidad diaria como medio kilo o kilo, optando por porciones pequeñas para el día.
Mario, dueño de una panadería, explica que la gente llega con dinero justo, se cuida más y apunta a productos saludables como panes con semillas, salvado o sin sal. La competencia de supermercados y cadenas agrava la situación, notada hace años.
Para compensar, incorporan pan de masa madre y venden por otros canales además del mostrador. Muchas panaderías de barrio en Gran Buenos Aires cerraron por esta crisis.