Los precios de los combustibles en Argentina escalaron fuertemente, con la nafta premium alcanzando 2389 pesos por litro en estaciones de servicio, lo que implica cargar un tanque completo en torno a 100 mil pesos, impulsado por el petróleo en Medio Oriente.
En Brasil, desde Río de Janeiro, Pablo Corzo reportó etanol a 4,89 reales (equivalente a 1379 pesos argentinos por litro al cambio de 2,82 pesos por real), mucho más barato que en Argentina donde la super cuesta 2039 pesos, y premium similar pero con diferencia en el etanol más usado allá.
Presidentes Lula da Silva criticó a empresarios por subas del 30%, calificándolos de "delincuentes", en un país con inflación anual proyectada del 5%, mientras usuarios argentinos eligen naftas más económicas como la super para ahorrar ante el costo elevado.
Panelistas compararon contextos inflacionarios, destacando que Brasil subsidia combustibles vía Petrobras estatal, y el impacto en logística y precios generales, con usuarios quejándose en ambos países pese a las disparidades.