El ministro de Exteriores iraní Abbas Arachi denunció ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU a Estados Unidos e Israel por intención clara de cometer genocidio con ataques a infraestructura civil, describiéndolos como crímenes de guerra y lesa humanidad.
Se reportan 1.900 muertos y 20.000 heridos en Irán desde el inicio del conflicto, según la Federación Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja. Daños incluyen 289 instalaciones médicas, 600 escuelas, centros humanitarios y ambulancias.
UNICEF señaló 300 niños desplazados en colectivos escolares. Relatos incluyen rescatistas hallando familiares bajo escombros en edificios destruidos.