Mavinga explicó en detalle el incidente del cuchillo en la cocina de Gran Hermano, donde mientras cocinaba discutió con Danelic y gesticuló con el utensilio sin amenazar a nadie, pero el grupo liderado por Sol y Chinita lo amplificó para etiquetarla como violenta y desestabilizarla. Mostraron el video del altercado, que resultó ser una discusión fuerte por comida y tareas, sin agresión real, y Mavinga negó cualquier intención violenta, destacando que fue hostigamiento sistemático para forzarla a irse.
Exparticipantes como Darío y Keila coincidieron en que situaciones menores se magnifican dentro de la casa por la incomunicación y el estrés, y recordaron que Gran Hermano no la sancionó mientras expulsó a Carminia por discriminación. Mavinga reveló que Sol entrenó a Chinita para confrontarla indirectamente, y que el grupo realizaba "novelas" nocturnas para molestar y privar de sueño, afectando también a Andrea, quien salió por presión similar.
El golpe final fue la discriminación de Carminia, quien la llamó "esclava" en derecho a réplica, generando revuelo en medios donde panelistas la condenaron por racismo y la defendieron a ella como víctima de envidia clasista por haber superado una vida dura con secuestro y violencia. Carminia fue expulsada, no eliminada, y Mavinga expresó dolor por la traición ya que la había apoyado antes, pero priorizó proteger a sus hijas Samira (14) y Rubí (11) del bullying.
Considera volver si recupera salud mental, critica la manipulación de Emanuel como líder, y afirma que jugó con corazón en lugar de estrategia agresiva, logrando contención grupal pero cayendo en la trampa del hostigamiento.