En Trujui, un ladrón con entornillador filoso y otro con arma de fuego asaltaron una rotisería; la empleada Alejandra resistió y recibió puntazos que no la hirieron de gravedad por milímetros, mientras gritaba por ayuda.
El delincuente exigió más plata pese a entregarle todo, amenazó con apuñalarla por sus hijos y rechazó comida; un vecino la auxilió, el agresor huyó dejando tijera para costureras con punta filosa y se llevó el celular.
Alejandra contó que estaba sola cerrando turno cuando entraron, policía llegó rápido pero no los halló pese a cámaras; milagrosamente ilesa, agradeció y reiteró que fue un milagro de Dios.