El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, liderado por Jorge Macri, implementó retenes policiales en accesos a la Villa 31 para impedir el ingreso de materiales de construcción y frenar el crecimiento descontrolado del barrio.
Cinco de 13 entradas se peatonalizaron y tres tendrán puestos policiales permanentes; la medida busca recuperar orden, seguridad y convivencia, recuperando ya más de 600 viviendas en barrios vulnerables.
"Acá no hay zonas liberadas, no hay excepciones", afirmó Jorge Macri, enfatizando que la ley rige en cada metro cuadrado y respeta el esfuerzo de vecinos perjudicados por construcciones irregulares.