Las fuerzas israelíes ocuparon el sur de Líbano y descubrieron túneles de escape y resguardo de Hezbolah cerca de una iglesia en la aldea de Kiar.
Los soldados grabaron en tiempo real agujeros en paredes para disparar, armas de puño, metralladoras, explosivos como minas y lanzadores transportados a pulmón.
Hezbolah se guarece en lugares sensibles como iglesias, colegios o hospitales para complicar intercepciones, similar a tácticas en Gaza.
La brigada 91 neutralizó el sitio a pocos kilómetros de la frontera, con misiles de corto alcance difíciles de interceptar.