El canciller iraní Abbas Araghchi acusó a Israel de atacar instalaciones energéticas y fábricas de acero iraníes, confirmando los bombardeos a plantas nucleares como la de agua pesada y producción de uranio enriquecido, según canales israelíes como Jerusalem Post.
Israel avisa previamente con aviones y panfletos en farsí para evacuar civiles, pero las bajas ocurren porque la población teme más a la Guardia Revolucionaria que a los ataques. Israel busca eliminar al régimen iraní, sin misiles balísticos ni enriquecimiento de uranio, a diferencia de EE.UU. que negocia con él.
Irán responde con misil hipersónico a Arad, dejando ocho muertos y cien heridos cerca de Dimona, centro nuclear israelí. El OIEA confirma no hay aumentos de radiación y Rafael Grossi llama a la contención.