Irán legalizó el cobro de peaje en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, exigiendo permiso y negociación a barcos con inspección de la Guardia Revolucionaria.
Cada barco paga entre 2 y 3 millones de dólares, generando hasta 80 mil millones anuales con 100-140 buques diarios. El tráfico cayó 97% por esperas de autorización, administrando el paso para no hostiles.
Dejó pasar 10 petroleros a EE.UU. como demostración de poder a Trump. Amenaza extender peaje a Estrecho de Bab el-Mandeb con hutíes de Yemen, otro cuello de botella del 10% del petróleo y gas.
Analista ruso Vasily Dandikin destaca superioridad de misiles iraníes baratos y reservas en Irak y Yemen para guerra de desgaste contra Israel y EE.UU.