El gobierno iraní advirtió a empleados de grandes industrias vinculadas a Estados Unidos e Israel evacuar puestos ante temor a más ataques, tras bombardeos a plantas nucleares y siderúrgicas.
El alto mando militar iraní anunció que la respuesta ya no será ojo por ojo, sino una represalia de magnitud sin precedentes. Mossabi amenazó que atacantes juegan con fuego y verán cambio drástico en ecuación de fuerza regional.