En Corea del Sur, el índice principal COSPI registró un máximo histórico justo antes de la guerra y desde el 28 de febrero perdió valor como las bolsas mundiales.
Sin embargo, 14 millones de inversionistas minoristas, conocidos como "hormigas", redoblaron apuestas: el lunes compraron acciones por un récord de 7 billones de wones pese a una caída del 6,5% ese día. Representan hasta el 60% del volumen diario de negociación, el doble que en Estados Unidos.