Hawái sufrió las lluvias más intensas en 30 años, con más de 2.000 milímetros caídos en una semana y media en zonas como Hilo, provocando colapso en ciudades y evacuaciones masivas en el archipiélago.
Una vaguada tropical estancada generó condiciones ideales para precipitaciones ininterrumpidas, inundando la isla mayor y otras áreas. No se reportan muertos confirmados, pero hay desaparecidos pendientes de verificación.
Las últimas 24 horas marcaron la salida del sistema, permitiendo normalización gradual y cuantificación de daños. Imágenes virales mostraron calles anegadas, y Jason Momoa, oriundo de la región, pidió ayuda urgente desde sus redes.