El cierre del Estrecho de Hormuz por la guerra entre Estados Unidos e Irán bloqueó el paso del 45% del crudo que importa India, desatando una crisis de desabastecimiento sin precedentes.
Las estaciones de servicio registran máxima tensión con filas kilométricas y reportes de incidentes que dejaron al menos dos víctimas fatales.
La ministra de Finanzas, Nirmala Sitharaman, impuso impuestos extraordinarios a las exportaciones de combustible para priorizar el mercado doméstico, afectando al 20% del sector comercial y gastronómico en ciudades como Mumbai.