El incendio en un depósito de aerosoles e insecticidas en Francisco Álvarez, Moreno, se reavivó esta mañana tras estar controlado, obligando a bomberos voluntarios a enfriar la estructura con riesgo de derrumbe. Más de 25 dotaciones y 70 personas trabajaron 24 horas ayer, con explosiones que lanzaron latas tóxicas por cuadras.
Vecinos como Janet relatan evacuaciones por humo tóxico que ingresó a casas, irregularidades previas de la fábrica con vertidos y fuegos anteriores. Recogen aerosoles abiertos contaminantes, con brea derretida sobre autos y sin servicios básicos como gas, cloacas o agua potable no contaminada por arsénico.
El fuego destruyó galpones con pinturas, plásticos y membranas inflamables. No hubo heridos graves ni daños a viviendas gracias a una "barrera divina", pero persiste olor y preocupación. Patrullaje evitó saqueos durante la noche.
El hijo de Janet describe explosiones que alertaron sin sirenas, evacuando con lo esencial. La fábrica impidió mejoras urbanas como asfalto.