Los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, amenazan con cerrar el estrecho de Bab al-Mandab frente a Yemen, un paso clave para el 10% del petróleo mundial que pasa cerca de Irán.
Esta acción se suma a la recaudación en el Estrecho de Hormuz y afectaría la economía global, obligando a productores a considerar oleoductos alternativos en lugar de buques.
Los analistas advierten que impacta no solo a Estados Unidos e Israel, sino a todo Occidente y el comercio internacional.