La guerra genera un costo adicional de 350 millones de dólares por día en transporte marítimo de petróleo, impactando precios del combustible y generando más inflación global.
Estados Unidos extendió el conflicto dos a cuatro semanas más, pasando de cuatro semanas planeadas, lo que afecta la cadena alimenticia y consumidores.
El ultimátum de Trump se postergó hasta el 6 de abril, potencialmente convirtiendo la guerra en dos meses.