Participantes de Gran Hermano protagonizan un nuevo incidente discriminatorio al bromear sobre huir de un agente de color marrón, en medio de antecedentes como los de Carminia y Mavinga.
Los concursantes responden en un juego que deben correr si ven a alguien de piel marrón, lo que genera repudio en el programa al calificarlo de espantoso aunque intentado como ironía sobre modelos.
El conductor aclara que los participantes firman documentos asumiendo responsabilidad por sus dichos en la casa con más de 60 cámaras, y que todo corre por cuenta propia.