En un móvil por el Conurbano sur, el cronista Emanuel Herrera consulta cómo llega la gente a fin de mes. Un vendedor ambulante como Uriel dice que depende del día, vende ojotas y empata con 80.000 pesos dos o tres veces por semana, laburando todos en familia menos los hermanos en colegio.
Una jubilada explica que comparte con hijas para comprar alimentos y remedios, imposible sola porque todo sube. Mensajes del WhatsApp confirman: Mónica dice la plata no alcanza tras pagar cuentas, César jubilado ex-colectivero pierde en carnes y salidas, trabajando extra para sobrevivir.
El panel lee más testimonios donde el fin de mes es diario, bolsillos vacíos y compra con préstamos. Vinculan al bajo consumo reportado antes, con gente trabajando de lunes a viernes pero sin llegar.