La Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires enfrenta cortes intermitentes de luz que impiden dictar clases, funcionan laboratorios ni ascensores en un edificio de muchos pisos que también sirve de consultorios externos.
Alumnos como Guido denuncian que las clases de anatomía se pierden y no se recuperan, afectando a principiantes. Las licenciaturas y tecnicaturas cursan en espacios prestados por falta de edificio propio.
El problema surge por incumplimiento de la ley de financiamiento educativo. Estudiantes reclaman el 55,4% de aumento para cubrir pérdidas de docentes y no docentes, pero el gobierno propone anularla por un 12% en tres cuotas, según advierten.
Autoridades universitarias negocian con el gobierno un proyecto a la baja, mientras 10.000 docentes renunciaron por bajos sueldos de 230.000 pesos, reduciendo cupos y clases.