Eli explica que el baño de gongs, instrumento antiguo frecuencial, beneficia a todos en su vibración al abarcar todas las frecuencias y llegar directo a bloqueos mentales, físicos, emocionales y espirituales de cada persona.
Las percepciones varían: algunos sienten en pecho o cabeza, otros duermen, tienen visiones, sueños, mensajes de guías o alivian dolores físicos. Equivale a 8 horas de sueño en 40 minutos, renovando el cuerpo celularmente y energizándolo.
En retiros, provoca regresiones al útero materno, vidas pasadas o disuelve bloqueos para armonizar chakras. La gente pide calmar mente, vibrar alto, armonía con padres e hijos mediante ejemplo, y alimentación con frutas, verduras evitando procesados químicos que acidifican y enferman.
Insiste en cambios graduales como sal marina por refinada o azúcar mascavo, predicar con ejemplo en valores para hijos, y combustión fisiológica natural para el cuerpo como vehículo terrenal.