La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó prisión perpetua para menores de 18 años por violaciones, homicidios y actos terroristas, en el marco de la guerra antipandillas de Nayib Bukele.
La reforma elimina el procedimiento especial juvenil para graves delitos e incorpora revisiones periódicas de la pena para evaluar rehabilitación y libertad controlada.
Esta medida endurece la legislación penal juvenil propuesta por Bukele, pese a señalamientos de crímenes de lesa humanidad en su lucha contra la delincuencia.