El Dr. Soares enseña del libro de Eclesiastés 3:22 que no hay nada mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo y buenas obras, citando al rey Salomón inspirado por el Espíritu Santo. Relata anécdota personal de regalar tenis y calcetines a un niño pobre en invierno en Río, alegrándose por hacer el bien.
Enfatiza obras de caridad y evangelización como fuente de alegría, advirtiendo que cerrar el corazón al llamado de Dios para patrocinar impide prosperidad. Cita 2 Corintios 9:10 donde Dios da la semilla al que siembra, y ejemplo de hermana que al patrocinar recibió beca para su hijo.
Explica que Dios llama específicamente con cantidad exacta, y obedecer abre puertas; insta a predicar y hacer el bien para prosperar espiritualmente con dirección divina.