La hermana Silvia May de Belice preguntó cómo amar a sus enemigos si el Salmo 139:22 dice que David los aborrecía con profundo odio. El hermano Eli Soriano explicó que esa declaración de David se dio bajo la ley de Moisés, que mandaba odiar a los enemigos.
En el tiempo cristiano, Jesucristo cambió eso al decir en Mateo 5:44: "Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen". La ley de Moisés quedó anticuada con el nuevo pacto, como indica Hebreos 8:13, y el sacerdocio cambió según Hebreos 7:12.
Amar al enemigo no significa como a un cónyuge, sino orar por ellos y ayudarlos si tienen hambre o sed, según Romanos 12:20: "Si tu enemigo tuviera hambre, dale de comer; si tuviera sed, dale de beber". Así se amontonan ascuas de fuego sobre su cabeza.
El hermano Soriano enfatizó que en el tiempo actual solo rige el mandato de Jesucristo, no la ley mosaica, y la Biblia responde todas las dudas.