Una comerciante de sweaters en Mar del Plata relató que la temporada de verano no cubrió expectativas y el consumo está parado, con altos costos que impiden promociones agresivas pese a descuentos en efectivo y liquidaciones. La empresa familiar de 42 años se adapta día a día, pero expresa incertidumbre por el futuro y preocupación por la cadena de producción que afecta a empleados.
Florencia, propietaria del local en Avenida Juan B. Justo, indicó que no recibieron mucha gente en la ciudad y priorizan calidad sobre descuentos, aunque los costos altos complican todo. Mencionó que la producción se reduce, impactando a las personas que tejen y planchan las prendas.
La entrevistada ve el panorama incierto, con grandes preocupaciones familiares, y espera que mejore, aunque cada noticia decepciona. Pidió ojalá que Semana Santa traiga gente para ofrecer productos y disfrutar la ciudad.