Claudio María Domingo cuenta su abstinencia de celular por 18 días tras romperlo accidentalmente, liberándose de 8 horas diarias de uso que causaban tensión, ojos secos y chipeo publicitario constante.
Lo reemplaza con laptop limitada, nota más pros que contras como paz sin bolsillo celular cerca de genitales, evitando radiación y algoritmos que venden basado en conversaciones. Planeó viaje a Japón y Andalucía sin él, usando amigos para grabaciones.
Reduce tiempo a menos de una hora diaria, transformando su ciclo vital y creativo.