El piloto broker aeronáutico Agustín Isinghansen declaró durante cuatro horas como testigo ante el juez Ariel Lijo en una causa por el vuelo privado utilizado por Manuel Adorni.
Isinghansen aclaró que él intermedió la venta de un paquete de 10 vuelos de la empresa Alfa Centauri, reservado y pagado por Marcelo Grandío, y le emitió factura el 9 de marzo por el tramo de vuelta de 3.000 dólares, explicando que estaba de vacaciones.
Esto contradice los dichos de Adorni, quien afirmó pagar el vuelo a Grandío. El broker explicó que los vuelos de vuelta son más baratos por ser ferry, con unidad mínima de facturación de una hora. La causa nuclea denuncias por dádivas, con operativos de PSA en TV Pública y declaraciones pendientes de la secretaria del broker.