Brian protagoniza una escena patética en Gran Hermano al correr casi en bolas, con calzoncillos abajo, hacia el teléfono que suena en el baño mientras estaba en el inodoro.
El panel muestra las imágenes del incidente, similar a uno con Furia en ediciones pasadas, y cuestiona por qué corrió tanto si el teléfono está al lado del baño, especulando si le avisaron o no escuchó por el secador.
Discuten la agitación en la casa y cómo estos momentos agitan el ambiente, recordando que el teléfono obliga a elegir 10 participantes para excluirlos de la fiesta del sábado con bebida y comida rica.